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martes, 31 de enero de 2012

Una historia alternativa

cada día un nuevo anhelo, esperar ver tal sonrisa cegadora,
algún destello proveniente de la obscuridad eterna que atormenta,
algún deseo obscuro que pueda sacar de tal estado mi desdicha,
alguna imagen que sacie mi deseo de compañía.

 Sería perfecto poder encontrar alguna frase inspiradora,
la cual estuviese diseñada para acoger mi deseo interno,
que no toda historia estuviese marcada por una tragedia final,
ese sería mi legado, una historia memorable de contarse y quedarse en el yo interno.

 Podría volar por los cielos o nadar en el fondo marino,
pero sin salir de mi escondite mortuorio y funesto,
podría conocer reyes y diosas sin escapar de mi realidad fúnebre,
en algún rincón del espacio vagar sin rumbo fijo ni conciso.

 Volver al pasado sin arreglar los errores,
vivir nuevamente alguna aventura ya pasada y recordar sin sentir,
analizar mi comportamiento infantil e inmaduro,
poder corromper mi pensar sin siquiera dar indicios.

 Sería interesante poder expresar en hoja y papel mis inquietudes,
algún mensaje póstumo falso que confunda a aquellos que buscan la causa de mi muerte,
en autopsia un corazón reventado por algún ataque cardíaco,
y a fin de cuentas sería no mas que muerte natural.

 Pues puede ser, una muerte natural, es natural y completamente normal,
algún poder divino pudo ser piadoso y llevarse el alma de aquel joven con máscara,
algún poder divino intervino en el proceso de descomposición en vida,
y dar así el poder de recuperar mis alegrías perdidas.

domingo, 11 de diciembre de 2011

el último minuto

 


Aquí comienza el relato de su partida, era verano, el sol era hermoso, sus labios y su sonrisa aun eran refrescantes para mi aliento, mas no pude hacer otra cosa que dejarle atrás, era hermosa la posibilidad de pensar en volver algún día y regalarle nuevamente mi amor, y mi sonrisa, pero no... ella sería feliz con ese tal Phoenix, sinceramente era un buen tipo, pero lo odiaba con todo mi ser, había hecho de mi destino algo impredecible y cruel, me quitó todo lo que tenía, a ella, ella era lo único que me quedaba... bueno, realmente nunca me la quitó, siempre fue mía, pero el provocó muchos problemas, por lo cual no podía evitar morder mi labio hasta el sangrado cuando lo veía, el tren me esperaba, así que decidí acabar con tal cruel pesadilla e irme lejos de mi desdicha, ella ya no era feliz a mi lado, yo solo era un sufrimiento mas para su vida, un agudo dolor en su pecho, yo no la merecía, ni siquiera ese Phoenix, aunque probablemente el era lo mejor...

 Mi mentón tiritaba, las lagrimas corrían de mis ojos, me iba sin despedirme de mi dulce princesa, la amaba tanto... solo quería morir por no estar a su lado, por su partida, cada tic y tac del reloj eran una puñalada mas, aquella daga mortuoria se clavaba en mi pecho, el tren avanzaba rápido, ya no había vuelta atrás, lo único que me consolaba era saber que ella se alejaba de un ser tan asqueroso como yo, que no sufriría mas por mi culpa... ella aun me amaba, pero lo nuestro ya no podía seguir, me iba para terminarlo todo, dar vuelta la página con los mejores años de mi vida y comenzar a vivir un infierno en pago del cielo de ella. Comenzó a llover, la lluvia siempre me hacía pensar, pero ¿como era posible que lloviese en pleno verano y con sol?... no, no era lluvia, eran mis pensamientos y lagrimas, aquel vacío que sentía en mi pecho había vuelto... mis errores estaban siendo pagados y redimidos, me imaginé su sonrisa para calmar mi dolor.

 Todo eso me hizo recordar cuando éramos jóvenes, cuando aún teníamos sueños, alegría, y ganas de vivir, cuando nos enfrentamos al mundo aunque se opusiese a nuestro amor, cuando sagrada mente nos casamos en un bosque con la presencia de solo nosotros 2, los anillos eran ramas de árbol y el adorno una hoja, ahí fue cuando fue mía por el resto de los días, aunque nuestras familias se oponían nada podía quebrar nuestro lazo puro y eterno, solo nosotros y dios como testigo... que días aquellos...

 Algo interrumpió mi recuerdo, el tren se debuto por un largo rato y la gente comenzó a correr, al parecer había un problema, salí a ver y eran unos bandidos que se habían apoderado del tren, ya no tenía nada que perder, así que arremetí contra uno de ellos, otro me disparó y perdí el conocimiento por la perdida de sangre.

domingo, 27 de noviembre de 2011

un ''te amo''

un ''te amo'' vale mucho mas que solo la palabra, en los tiempos de hoy se ha degenerado esa palabra, la cual antes tenía valor, potencia, peso... es una palabra que dice mucho y al mismo no alcanza a abarcar ni la mitad de lo que significa, es un símbolo que se le da a un sentimiento mas bello que lo que podemos ver, el amor fisiológica mente puede que sean solo reacciones químicas en el cerebro, pero es real, y el verdadero amor logra cosas que no nos pensaríamos capaces de sentir o hacer, es solo una reacción química, pero no deja de ser algo hermoso, algo válido y que nos hace seres irracionales aveces, capaces de darlo todo en un segundo, el amor es aquel que sientes cuando ves a esa persona sonreír y tu día se alegra, aquel con el cual extrañas y sufres a esa persona, con el mismo con el que lo das todo a pesar de que esa persona no se entere ni seas correspondido... el amor va mas allá de solo decir ''te amo'' a la persona especial para ti, un ''te amo'' indica un sentimiento fuerte y fiel, puede ser distinto si es para un ser querido o esa persona especial, pero es autentico... por eso con orgullo y decisión cuando sientas que es el momento solo dilo con sentimiento ... TE AMO

domingo, 6 de noviembre de 2011

La noche anterior XVI

 Si, lo odiaba, con todo mi ser, desde su apariencia hasta lo que no conocía de el... lo odiaba, el había acabado con mi vida, la de mi chica... había acabado con nuestros sueños, aquellos sentimientos tan puros y nobles que teníamos el uno por el otro... por algún motivo sus hombres ya no me parecían atemorizadores, ya no eran algo desconocído, eran mas humanos ahora, simples y débiles humanos... podía derrotarlos con mi fuerza, podía ir contra el... si, me puse a obserbárle y era realmente decadente, cabello canoso, era delgado, una cotona blanca, no tenía por donde ganar, pero su mirada... aún conserbaba fuerza en la mirada, no dejaba de ser intimidante en las energías que irradiaba, podía vencerme psicológicamente y hacerme retorcer en la locura con tan solo su mirada.

 Miré mi jeringa y luego a el, me miraba fijo a los ojos, ya dudaba si atacarlo o no, pero una segunda oleada de ira me atacó y me convirtió en un animal que se abalanzó a el para atacarle, pero fue inútil, era mas fuerte que yo, y su mirada no dejaba de acecharme, sentí miedo, en medio del forcejeo me pensé si usar la jeringa contra mi mismo, pero no, una jeringa no sería suficiente para una muerte, necesitaba un arma de fuego... quise escapar, pero el no me lo permitió, aun no me decía nada, pero me seguía mirando con su rostro estéril sin sentimientos... <<¿¡que quieres de mi!?>> le pregunté <<¿que hice para merecer tu castigo?>> el me soltó, yo no atiné a nada, estaba inmóvil, no podía moverme... << creo que tu ya lo sabes muy bien mi querido amigo, tu sabes por que estoy yo aquí, tu sabes por que está ocurriendo todo esto...>> se me heló la sangre... mi mandíbula tiritaba, mi sudor era frío. El caminó hacia el cuarto de seguridad y tomó una pistola, caminó hacia mi y me apuntó... tragué saliva y le grité << ¡MÁTAME!, eso es lo que he estado esperando, por favor mátame...>> el guardó silencio por un par de segundos y luego dijo << ¿acaso crees que matándote vas a compensar todos tus errores... tu falta de conciencia, tu locura?>> no entendí muy bien lo que quiso decir, me confundió con sus palabras... lo miré y luego dije << ¿que errores?¿que locura? yo solo veo locura en usted y este maldito hospital torturando gente... acabaron con la vida de Valeria, la de mi chica, mi vida, la de todo el mundo que se encuentra aquí... están enfermos todos... ustedes no son humanos aunque en apariencia lo sean... los odio, los aborrezco... le juro acabaré con esto... se lo juro...>> el se sonrió siniestramente, bajó el arma y dijo <<... todo lo que tu puedes ver aquí no es mas que culpa tuya... incluso la muerte de tu novia... solo tengo una última cosa que decir... despierta...>> tomó su arma y me disparó... una pantalla negra se apodero de mi visión, quizás así se siente morir, flotaba sin mas ni menos, y todo era nada.

viernes, 4 de noviembre de 2011

la noche anterior XV

Solo el gatillo y nuestras manos abrían paso entre la vida y la muerte... aquel deseo de hacer eterno aquel amor que nos unía, que nadie interfiriese con algo tan sagrado como lo nuestro << no quiero...>> le dije llorando <<tengo miedo perderte...>> ella me acarició a pesar de que nuestros persecutores ya venían << te esperaré por siempre>>, tomó el arma y se disparó, la sangre saltó por todos lados, mi rostro cubierto de sangre aun en shock miraba el cadáver de aquella persona por quien yo habría muerto, a quien juré proteger con mi vida, que yo moriría primero... estaba muerta... no tardaron nada en llegar mis persecutores, pero yo ya tenía mi arma en la boca, ahora debía ir devuelta con ella, ella me esperaría, tenía que irme junto a ella a un lugar mejor... y aunque no fuese un lugar mejor, solo quería estar con ella... no alcancé a dispararme, por detrás me lanzaron un dardo anestésico de efecto inmediato... caí tumbado en el suelo... al despertar estaba nuevamente ahí en aquel detestable cuarto, no recordaba nada, pero de pronto vi su imagen en mi cabeza y comencé a llorar, lo recordé todo... me toqué la cara, estaba limpia, su sangre ya no estaba, habría sido un sueño, o quizás ellos habrían limpiado mi rostro...

 Al cabo de un rato me levanté adolorido, mis heridas ya no estaban, ella ya no estaba, y todo seguía igual, pero sin ella, sin mi arma, sin mi alma... ya no quería nada, intenté muchas veces suicidarme, pero llegaban aquellos seres y me retenían, parecían ya humanos, aunque no lo eran... de eso estoy seguro, había mas gente, todos al igual que el lugar entero carecían de cordura... había violencia, gritos, era un lugar en decadencia... aun así nada me importaba, seguía buscando alguna forma de ir con ella devuelta, de poder alcanzarle en aquel lugar... de acabar con mi desdicha... en realidad nada entendía de aquel lugar, habían muchas cosas que carecían de sentido, mas aun así en ese momento nada de eso me importaba...

 Valeria... donde estaba ella... ¿habría muerto junto a mi novia?... realmente sentía que la amaba también... pero no me sentía infiel, era extraño, también sufría por haberle perdido a ella... era importante para mi. Todo lo que realmente me importaba estaba ahora lejos de mi, y yo no podía hacer nada para evitarlo...

 Un día me decidí a ir a alcanzarle a como fuese lugar, cuando vi a uno de ellos con algo que parecía una jeringa lo ahorqué y se la quité, luego se la puse en su cuello amenazándole, fuimos directo hacia la sala de seguridad, en donde habían escopetas y pistolas, pero en la puerta estaba el director... ambos nos miramos fijamente, solté al médico, pero permanecí con la jeringa, ambos nos mirábamos, odiaba realmente a ese hombre...

domingo, 30 de octubre de 2011

la noche anterior XIV

 Una vez ya adentro del pantano la luz ya no entraba hacia donde estábamos, todo era tan denso que el aire podía cortarse con un cuchillo, los perros ya no se escuchaban, lo único que podía escuchar era la respiración mía, la de ella y el sonido de algunos insectos moverse por ahí... era todo obscuro y peligroso, no sabía si sobreviviríamos en un lugar así, donde pasaríamos la noche, que comeríamos... todo era un misterio... << no me sueltes la mano, en este lugar es fácil perderse>> le dije con firmeza para que no tuviese miedo y confiara en mi, pero ella estaba asustada... la abracé en lo obscuro y le di mi calor para que supiese que estaba yo ahí, para protegerla y cuidarla... seguimos avanzando, cada vez era todo mas denso y salvaje, no se si realmente estábamos escapando o yendo por un camino a la perdición... de pronto escuché el sonido de los perros nuevamente, la tomé de mi mano y corrimos hasta donde pudimos, la idea era alejarnos de los que nos cazaban... cada vez se escuchaban mas cerca,  y cada vez era todo mas obscuro y confuso, de pronto comencé a llorar, no sabía por que, sentía un vacío en mi, necesitaba algo, pero no sabía que cosa, tenía miedo... cada vez se acercaban mas, y cada vez mas nosotros disminuíamos la velocidad, a pesar de que corría a todo lo que podía, sentía las piernas pesadas, el cuerpo pesado, la angustia se apoderaba de mi, los arboles parecían atacarnos con sus ramas... seguimos corriendo, cada vez mas cerca estaban ellos de nosotros, cada vez mas cerca de alcanzarnos y hacernos presa nuevamente de ellos, o quizás de matarnos.

 Llegamos a un lugar en el cual todo el piso humedecía, y era difícil correr, el piso era resbaladizo, y los ladridos ya estaban donde estábamos, la muerte nos abrazaba, la obscuridad era inmensa, pero al mirar para atrás logré ver a lo lejos luces de antorchas, y junto a ellas venían los perros... me detuve y la abracé, la besé como nunca, y le ordené que escapase... ella no hizo caso, quiso permanecer conmigo, por lo que saqué mi pistola, a la que le quedaban solo 2 balas... lentamente la abracé nuevamente... podía escuchar a los perros que se acercaban mas y mas, pero nos sentamos, ya nada podría atraparnos... puse la pistola sobre sus sienes... ella tragó saliva, pero me apretó fuertemente con sus brazos, ambos llorábamos ¿realmente sería así como acabaríamos ambos?... en un suicidio para evitar ser capturados... para evitar caer en la decadencia de aquellos enemigos de lo bueno y lo puro... si, lo único puro que nos quedaba era nuestro amor, pero debíamos conservarlo, porque era algo sagrado... era algo mágico que nos unía... mi dedo tiritaba, mi mano titubeaba en disparar, pero ella tomo mi mano... ahora eramos ambos los que apretaríamos del gatillo...

viernes, 28 de octubre de 2011

La noche anterior XIII



 Era aún temprano cuando ella me despertó con uno de sus cálidos besos, era hora de irnos... no tardarían en encontrar nuestro rastro... nos bajamos sigilosamente del árbol verificando que nadie viese que lo hacíamos y emprendimos rumbo a lo desconocido, aquella selva poco a poco a medida que avanzábamos se hacía mas densa y se convertía en un pantano... decidimos descansar bajo el refugio de un árbol grande, aunque solo permanecimos abajo, debíamos mantener fuerzas... en ese lapso me dediqué a contemplar su belleza, a pesar de todo lo ocurrido ella aún conservaba su pureza, aún podía ver juventud y belleza en ella, algo de alegría al estar conmigo... se sentía protegida conmigo ahí... pues yo se lo prometí, no dejaría que nada malo le ocurriese, mas era yo el que temía, temía por ella y por mi, tenía miedo... no dejaría que nada malo nos ocurriese, y si algo llegase a ocurrir tenia un cuchillo con el cual la mataría a ella antes de que la capturasen nuevamente y le hicieran cosas, luego el siguiente sería yo... no podía permitir que le hiciesen daño a tal princesa de lo divino y sagrado, a aquella que era dueña de mi alma.

 Al verme tan pensativo se preocupó, pero yo no le contesté nada y la besé bajo la sombra de aquel árbol frondoso, poco a poco le quité la ropa suavemente y fui besando y acariciando cada parte que descubría de ella, a pesar de mis manos que recorrían su cuerpo una y otra vez aún conservaba su pureza y esplendor, era un cuerpo en formación, resaltaba la belleza de su juventud en armonía con su ternura... su respiración aumentaba, la mía también, le entregaba todo lo mío y ella todo lo suyo en una mezcla de escancias que me hacía entrar en un estado de despreocupación total de todo lo que nos rodeaba, ya no importaba si llegaban y nos alcanzaban, solo quería sentir su calor, su respiración, su cuerpo, sus palabras... y aún mas allá de lo físico, necesitaba fortificar el lazo que me unía con ella, necesitaba experimentar con ella esa experiencia, no era la primera vez, pero era igual de importante y linda, mis manos recorrían cada parte de su cuerpo sin detenerse, sin dar piedad ni descanso, y ella gemía, yo mordía su oído, apretaba sus senos con mis manos, la masturbaba mientras le hacía el amor, mi cuerpo pegado al de ella, era una sensación que me hacía sentir inmortal, nadie ni nada mas existía, solo eramos nosotros y podíamos hacer lo que quisiésemos sin que ninguna sociedad nos diera norma en ello, estaba en derecho de hacer lo que quisiese con ella, mas yo solo iba hasta donde ella quería o me permitía, en este caso ella no me negó nada, lo entregó todo al igual que yo, nada nos daba vergüenza, ambos eramos uno, eramos un solo ser, una sola esencia y espíritu unidos en un baile de pieles...

 Luego de un rato nos vestimos y descansamos apoyados en el árbol y hablamos sobre cosas triviales, fue un momento agradable, la hice reír, y me reí junto a ella, fui feliz, ella me hacía feliz, me devolvía el animo de seguir adelante... lamentablemente nos vimos interrumpidos. Al parece llegaban guardias con sus perros de búsqueda y sus rifles de caza... nos largamos lo mas rápido que pudimos del lugar cruzando los pantanos como podíamos, escapando de los perros y los guardias, y el pantano no daba señales de vida...